La recepción crítica de la música, el sentido estético y la persona de Gaga está polarizada. Su estatus de modelo a seguir, pionera e ícono de la moda se afirma o se niega alternativamente.Los álbumes de Gaga han tenido en general una recepción positiva, donde los críticos destacaban su lugar único en la música pop, la necesidad de nuevos movimientos en la cultura popular, la atención que Gaga hace dirigir a fenómenos sociales y la inherente naturaleza subjetiva de su arte. El énfasis que hace en la alta autoestima para sus fans también se elogió, así como su capacidad para dar vida a la industria de la moda.
Sus interpretaciones son descritas como «altamente entretenidas e innovadoras»; en particular, la interpretación de «Paparazzi» en la edición de 2009 de los MTV Video Music Awards, donde la cantante utilizó sangre, fue descrita como «alucinante» por MTV.Continuó con esta temática en la giraThe Monster Ball Tour, en la que usó un corsé de cuero revelador y se veía «atacada» por un bailarín vestido de negro, quien mordía su cuello y provocaba que comience a correr sangre por su pecho. Tras esto, la artista se acuesta «muerta» en un charco de sangre. Sus presentaciones de este estilo en Mánchester, Inglaterra, dispararon protestas de grupos familiares y fans debido a que había sucedido una tragedia local, donde un taxista había asesinado a doce personas.Lynn Costello, de Mothers Against Violence afirmó: «Lo que pasó en Bradford todavía está muy fresco en las mentes de la gente y darles toda esa violencia, con lo que pasó en Cumbria unas horas antes es inconsciente».Chris Rock defendió más tarde esta conducta extravagante y provocativa. «Bueno, es Lady Gaga», afirmó, «no es Lady "compórtate bien". ¿Quieren un comportamiento excelente de parte de una persona llamada Gaga? ¿Es eso lo que estaban esperando?».
Más tarde, tocó en la edición de 2010 de los MTV Video Music Awards usando un vestido acompañado con botas, un bolso y un pequeño sombrero imitando la carne de un animal muerto. El vestido, nombrado «la declaración de la moda» de 2010 por la revista Time y ampliamente conocido como «el vestido de carne», fue creado por el diseñador argentino Franc Fernandez y recibió opiniones polarizadas. Atrajo la atención de los medios a nivel internacional y desató la furia de la organización de derechos de los animales PETA.Gaga, sin embargo, negó más tarde toda intención de faltar el respeto a cualquier persona u organización y esperó que el traje se interprete como una afirmación de los derechos humanos que se concentra en estos dentro de la comunidad LGBT.
En oposición a su estilo extravagante, el New York Post describió su apariencia al principio de su carrera como la de «una refugiada de Jersey Shore» con un «largo cabello negro, gran cantidad de maquillaje en los ojos y ropa apretada y reveladora».Gaga era naturalmente castaña; aclaró su cabello para ser rubia debido a que se la confundía frecuentemente con Amy Winehouse.Se refiere a menudo a sus fans como «pequeños monstruos» (little monsters) y a modo de dedicatoria, se tatuó la inscripción en «el brazo que lleva el micrófono».Posee además seis otros tatuajes conocidos, entre los que se destacan un símbolo de la paz inspirado en John Lennon, a quien Gaga considera «su héroe» y un texto en alemán en su brazo que consiste en una cita del poeta Rainer María Rilke, su filósofo preferido y comentó al respecto que «su filosofía de la soledad» le hablaba. Hacia fines de 2008, se hicieron comparaciones entre el sentido de la moda de de Gaga y su colega Christina Aguilera y se notaron similitudes en su estilo, su cabello y maquillaje.Aguilera afirmó que estaba «completamente despreocupada en cuanto a Gaga» y «no sabía si [era] hombre o mujer».Gaga emitió un comunicado en que agradecía estas comparaciones debido a que la atención le generaba una publicidad útil y dijo: «[Aguilera] es una estrella tremenda y debería enviarle flores, porque un montón de gente en Estados Unidos no sabía quién era yo hasta que esto pasó. Realmente me puso en el mapa, de cierto modo».
Cuando fue entrevistada por Barbara Walters para su especial anual para ABC News de las diez personas más fascinantes de 2009, Gaga desacreditó la afirmación de que era intersexual y la calificó de leyenda urbana. Contestando la pregunta, ella sostuvo: «Al principio era muy extraño y era como que todos decían: "¡Esta sí que es una historia!". Pero en cierto sentido, me muestro de una forma muy andrógina, amo la androginia».Más allá de la afirmación de Aguilera, las comparaciones continuaron en el 2010, cuando lanzó el video musical de su sencillo «Not Myself Tonight». La crítica detectó similitudes entre la canción y su video y el video de Gaga para «Bad Romance».Además, se hicieron comparaciones similares entre el estilo de Gaga y el del ícono de la moda Dale Bozzio de la banda Missing Persons. Algunos han considerado que ambas poseen un sorprendente paralelismo, aunque fans de Missing Persons argumentan que Bozzio fue pionera desde hace treinta años.
Durante una entrevista publicada en mayo de 2011 con la revista Harper's Bazaar, Gaga habló sobre la aparición de crestas similares a cuernos en sus mejillas, sienes y hombros. Cuando se le preguntó por el maquillaje necesario para agregar estas prótesis, ella comentó: «No son prótesis, son mis huesos». Además, aclaró que no fueron resultado de una cirugía estética, ya que la consiera un derivado de la inseguridad producida por la fama al que no suscribe. Posteriores preguntas sobre el tema la llevaron a afirmar que son una representación artística de su luz interior de inspiración, parte de la «obra de teatro» que es su imagen musical, una cosa inevitable para convertirse en lo que es.Sobre la influencia de Lady Gaga en la cultura moderna y su ascenso a la fama global, el sociólogo Mathieu Deflem dictó un curso en la Universidad de Carolina del Sur titulado «Lady Gaga and the Sociology of the Fame» («Lady Gaga y la sociología de la fama»),con el objetivo de ilustrar sobre «algunas dimensiones sociológicamente relevantes de la fama de Lady Gaga».
El hecho de que Gaga llame a sus fans «pequeños monstruos» ha inspirado críticas negativas, pese a la naturaleza tan comercial de su música y su imagen. Para algunos, esta dicotomía es contraria al concepto de cultura extranjera. Kitty Empire de The Guardian opina que la dicotomía «[...] permite al expectador tener una experiencia "transgresora" sin que necesite pensar. Sin embargo, en el fondo de la interpretación, está la idea de que Gaga es la loca y marginada. En The Monster Ball todos pueden ser libres. Todo este sinsentido mayor, con esos montones de gente comprando la música astutamente comercial no se limita al mundo de los drag queens y las modernas criaturas nocturnas de las que [Gaga] toma su inspiración. Pero Gaga parece sincera».Camille Paglia escribió un artículo de portada titulado «Lady Gaga and the death of sex» («Lady Gaga y la muerte del sexo») el 12 de septiembre de 2010 para The Sunday Times, en el que afirmó que Gaga «es más bien una ladrona de identidad que alguien que rompe los tabúes eróticos, un producto manufacturado del mainstream que afirma cantar para los raros, los rebeldes y desposeídos, cuando no es nada de eso».